Los tallarines verdes con bistec apanado son un clásico de la mesa peruana que combina tradición italiana con sabor criollo. La salsa de albahaca y espinaca aporta frescura y color, mientras el bistec apanado añade crocancia y contundencia. Es un plato casero, nutritivo y muy popular en almuerzos familiares.

Los tallarines verdes llegaron al Perú con la inmigración italiana en el siglo XIX. La receta original de pesto se transformó en tierras peruanas al añadir espinaca, queso fresco y leche evaporada, logrando un sabor más suave y cremoso. La combinación con bistec apanado es una adaptación netamente criolla.
En Perú, los tallarines verdes suelen servirse con bistec apanado, pollo a la plancha o incluso milanesa de pescado. En Italia, el pesto se hace solo con albahaca, piñones y aceite de oliva, sin espinaca ni leche. En otros países de Latinoamérica, se adapta con quesos locales y frutos secos diferentes.
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Para los tallarines verdes:
Para el bistec apanado:
Cocina los tallarines en agua con sal hasta que estén al dente. Escúrrelos y resérvalos.
Sofríe en una sartén con aceite la cebolla y el ajo hasta dorar. Añade la espinaca y la albahaca, saltea un minuto y retira.
Licúa la mezcla junto con el queso, la leche evaporada y las nueces hasta obtener una salsa cremosa y homogénea. Rectifica sal y pimienta.
Mezcla los tallarines cocidos con la salsa verde y reserva calientes.
Para el apanado: sazona los bistecs con sal y pimienta. Pásalos por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado.
Fríelos en aceite caliente hasta que estén dorados y crujientes. Retira y coloca sobre papel absorbente.
Sirve los tallarines verdes acompañados con el bistec apanado encima o al costado.
