Las torrejas de atún con verduras son una opción deliciosa y económica, muy usada en menús caseros peruanos. Combinan atún enlatado con vegetales rallados y huevo, formando croquetas doradas ideales para el almuerzo, lonchera escolar o cena ligera con arroz y ensalada.

Las torrejas son parte del recetario casero peruano y han sido tradicionalmente una solución práctica para aprovechar ingredientes accesibles. Las de atún con verduras son populares en tiempos de ahorro, en colegios o como parte de las loncheras escolares por su sabor y valor nutricional.
Existen variantes con atún fresco o con quinua en lugar de pan rallado. En otros países se les llama croquetas o tortitas de atún. Algunas versiones incluyen papa rallada, queso o incluso plátano maduro como base, según la región y disponibilidad.
¿Qué verduras se pueden agregar a las torrejas de atún?
Se pueden incorporar zanahoria rallada, espinaca picada o vainitas finamente cortadas, sumando color, nutrientes y una textura más completa a la preparación.
¿Se pueden hacer al horno en vez de fritas?
Sí, es una alternativa más ligera: se hornean a temperatura media hasta que doren por ambos lados, logrando un resultado más saludable sin perder sabor.
¿Por qué son una buena opción para la lonchera escolar?
Son económicas, rápidas de preparar y combinan proteína del atún con vegetales, lo que las convierte en una opción práctica y nutritiva para niños.
¿Qué otros ingredientes ayudan a dar consistencia a la mezcla?
El huevo es clave para ligar la mezcla, y el pan rallado o harina ayuda a darle cuerpo antes de freír o hornear las torrejas.
Ralla la zanahoria y el calabacín, y si quedan muy húmedos, exprímelos un poco con las manos o un paño para quitar el exceso de agua — esto evita que la mezcla quede demasiado líquida.
En un recipiente grande, coloca el atún bien escurrido junto con las verduras ralladas, la cebolla y el ajo picados. Agrega el huevo, la harina, el perejil, sal y pimienta. Mezcla bien con un tenedor o las manos hasta obtener una masa homogénea y con cuerpo. Si sientes que está muy húmeda, añade una cucharada extra de harina.
Con las manos, toma porciones de la mezcla, forma bolitas y aplánalas ligeramente para darles forma de torreja (como una tortita gruesa).
Calienta un poco de aceite en una sartén a fuego medio. Coloca las torrejas sin amontonarlas y cocina cada lado unos 3 minutos, hasta que estén doradas y firmes al tacto. Voltéalas con cuidado usando una espátula para que no se rompan.
Retira las torrejas y colócalas sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite. Sirve calientes, acompañadas de ensalada fresca y arroz.