La papa a la huancaína es una entrada tradicional peruana, famosa por su salsa cremosa de ají amarillo, queso fresco y leche. Se sirve fría, acompañada de huevo duro, aceitunas y lechuga. Su sabor único la convierte en una de las recetas más populares y representativas de la gastronomía peruana.

La papa a la huancaína se originó en la región de Huancayo durante la construcción del ferrocarril central en el siglo XIX. Las vendedoras ofrecían papas con salsa de ají y queso a los trabajadores. Con el tiempo, la receta se refinó y se convirtió en un ícono de la cocina peruana.
En Bolivia existe una versión similar llamada “papas a la huancaína”, aunque la salsa varía en ingredientes. En otros países, se sustituyen los ajíes amarillos por pimientos u otros chiles. Sin embargo, la versión peruana destaca por el uso del ají amarillo fresco, que le otorga sabor y color característicos.
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Sancocha las papas en agua con sal hasta que estén tiernas. Pela y reserva.
En una sartén sofríe los ajíes amarillos y el ajo con un poco de aceite.
Licúa los ajíes, el ajo, el queso fresco, la leche, las galletas y el resto del aceite hasta obtener una salsa cremosa. Ajusta la sal.
Sirve las papas cortadas en rodajas sobre hojas de lechuga y cúbrelas con la crema huancaína.
Decora con huevo duro y aceitunas.
