Los anticuchos de corazón son uno de los platos más tradicionales y populares de la gastronomía peruana. Su sabor intenso y ahumado, acompañado de papas doradas y ají criollo, los convierte en una delicia callejera imperdible. Aprende a prepararlos en casa y disfruta del auténtico sabor peruano en tu mesa.

Los anticuchos de corazón tienen origen en la época colonial, cuando los esclavos afroperuanos aprovecharon vísceras y cortes menos valorados, como el corazón de res. Con aderezos locales como ají panca y vinagre, crearon este plato que trascendió hasta convertirse en ícono de la gastronomía peruana, especialmente en celebraciones y fiestas patrias.
En Bolivia también se consumen anticuchos de corazón, aunque con condimentos diferentes y acompañados de mote. En Chile existen brochetas similares llamadas “anticuchos”, pero suelen incluir carnes variadas y verduras. La versión peruana se distingue por el uso del corazón de res marinado en ají panca, que le da su autenticidad.
¿Cómo se prepara la marinada tradicional para los anticuchos de corazón?
La base clásica lleva ají panca, vinagre, comino y ajo, dejando macerar la carne varias horas para que absorba bien el sabor. Algunas recetas familiares agregan cerveza negra al adobo, lo que aporta un toque más profundo y oscuro a la marinada.
¿Cuánto tiempo debe macerar el corazón para que quede jugoso?
Lo ideal es dejarlo macerar entre 6 y 8 horas, o incluso de un día para otro. Cortar el corazón en trozos parejos y no pasarlo de cocción en la parrilla también es clave para que no quede duro.
¿Con qué se acompañan tradicionalmente los anticuchos de corazón?
El acompañamiento típico es papa sancochada y una tajada de choclo, además de una salsa criolla o de ají para darle un toque picante extra al servir.
¿En qué se diferencian los anticuchos peruanos de otras versiones como la boliviana?
Los anticuchos peruanos se caracterizan por el uso de ají panca en la marinada y se cocinan tradicionalmente en parrilla de carbón callejera, mientras que otras versiones regionales varían en las especias y el tipo de carne usada, sin ese mismo protagonismo del ají panca.

Ideal para asar los anticuchos a la parrilla con ese sabor ahumado tradicional, y fácil de guardar gracias a sus patas plegables si no tienes mucho espacio.
Retira con cuidado todas las venas, grasa y membranas del corazón de res, dejando solo la carne magra. Córtalo en cubos medianos parejos (aproximadamente 3 cm), para que se cocinen de manera uniforme.
En un bowl, mezcla el ají panca molido, el ajo, el comino, el orégano, sal y pimienta. Incorpora el vinagre tinto y la cerveza negra, y bate bien hasta integrar todo en una mezcla homogénea.
Coloca los trozos de corazón en la marinada, asegurándote de que todos queden bien cubiertos. Tapa y refrigera un mínimo de 6 horas, aunque lo ideal es dejarlo toda la noche para que el sabor penetre bien en la carne.
Si usas palitos de madera, remójalos en agua unos 20-30 minutos antes para que no se quemen en la parrilla. Inserta los trozos de corazón, dejando un poco de espacio entre cada uno para que se cocinen parejo.
Cocina en parrilla o plancha bien caliente, 3-4 minutos por lado, pintando constantemente con la marinada reservada para mantenerlos jugosos. El corazón se cocina rápido — evita pasarte de tiempo, ya que se pone duro si se cocina de más.
Acompaña con papas doradas y una rodaja de choclo sancochado, recién salidos de la parrilla.

La parrilla clásica de carbón, ideal para asar los anticuchos como se hace tradicionalmente en las calles de Perú, ahora en tu patio.

El carbón que le da ese sabor ahumado característico a los anticuchos asados a la parrilla.